
Construyendo la Paz: el Rol de las Diásporas
En los días 28 y 29 de abril, el SIMN participó en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, al seminario sobre “Construyendo la paz: el rol de las diásporas”. En este seminario, organizado por el Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e las Investigaciones (UNITAR) y parte del Programa sobre Migración y Desarrollo, se discutió sobre los desafíos y las oportunidades de involucrar a las comunidades en la diáspora en los procesos formales de construcción de la paz. El seminario examinó la manera en que los diversos actores de la diáspora, incluidos los refugiados y desplazados, pueden contribuir a los esfuerzos por establecer la paz en el ámbito de la reconstrucción, a la capacitación de las instituciones y a la reconciliación. Especial atención se dio a las capacidades necesarias dentro de las comunidades en la diáspora y de los propios países para influir positivamente sobre la paz y el desarrollo en situaciones posteriores a conflictos. También se discutió el potencial de interfaces entre los mecanismos intergubernamentales, incluida la Comisión para la Construcción de la Paz, y los actores de la diáspora.
En su discurso inaugural, el Dr. Carlos Lopes, Secretario General y Director Ejecutivo de UNITAR, afirmó que “cada vez más, debemos mirar a la diáspora y sus contribuciones para apoyar el desarrollo posterior al conflicto. De la misma manera, tendremos de iniciar a ver en los migrantes, los refugiados y los desplazados como personas que buscan oportunidades para el desarrollo, personas con recursos y potencial. Hay algunos signos alentadores: Zambia informó que está en busca de su población de refugiados para cubrir la escasez de personal cualificado en el mercado laboral. Por otra parte, la Agencia Alemana para el Desarrollo, GTZ, informó recientemente de que son los migrantes que están más integrados y bien sucedidos los que más contribuyen a sus comunidades de origen y que son los países que están saliendo de un conflicto son los más ansiosos por recibir esta ayuda".
En las conclusiones de los debates del seminario se destacaran las siguientes maneras de participación de los emigrantes en la recuperación de la paz después del conflicto y el desarrollo:
1. Mediante contribuciones financieras y económicas, tales como las remesas, la inversión extranjera directa, la transferencia de tecnología y las relaciones comerciales.
2. A través de las élites políticas y tecnocráticas que regresan, así como la creación de capacidad institucional para expatriados profesionales que regresan temporalmente a su patria.
3. A través de la participación de la diáspora en los procesos de paz y de reconciliación y apoyo a la sociedad civil, redes y proyectos educativos que promuevan estos procesos".
Pierre Bertrand, director de la Oficina del ACNUR en Nueva York, en su presentación, citó una declaración de Donald Steinberg sobre el papel de las personas desplazadas en los debates y la construcción de la paz: “Muchos miembros de la comunidad internacional ven los desplazados [forzados] como meras víctimas del conflicto y admiran su capacidad extraordinaria para sobrevivir. Pero es vital ver [los refugiados y] desplazados con una perspectiva más amplia: se trata de piezas esenciales del rompecabezas del establecimiento y la construcción de una paz sostenible. Los procesos de paz pueden beneficiarse enormemente del conocimiento que ellos tienen de las condiciones locales, de su capacidad de generar apoyo para los acuerdos de la sociedad civil, de su deseo de regresar a sus hogares y reconstruir sociedades estables y de su compromiso con el futuro de sus países. En busca de la paz, debemos hacerlos parte de la solución, no parte del problema”.
Para obtener más información sobre el seminario y las presentaciones ver:
http://www.unitarny.org/en/diasporasinpb.html |